Me gustaría que mi obra fuera un viaje continuo. Un viaje hacia la Ítaca que me corresponda. Alguna que quizá ya esté tan cerca que nunca la alcance. Un viaje hacia las Ítacas de otros. Una obra de viajes, por dentro y fuera de la piel. Viajes de los que hacen viajar bajo la tierra, mezclados con el barro pero también con todos los inciensos del mundo. Palabras y obras a las que no lleve el viento, que sean ellas mismas el viento. Obras viento en una nueva caja de Pandora. Con suerte podré hacer que la esperanza también salga desde el principio.
© Ángel Arenas, 2009 | Aviso legal